viernes, 4 de mayo de 2007

Lluvia

Días de otoño en que el mundo parece más bonito, en que te olvidas de los problemas, en los que el mundo es amigo tuyo.
Días de frío (grises, obscuros, feos) en que salir de casa es una odisea, en que nadie te alegra, en los que los suspiros se hacen dueños del aire.
Sol, dónde estás, sal de una vez. Vuelve aquí.
Podría esperar una y mil noches para verte. Abrir los ojos y ser tu luz lo primero que me salude por la mañana. Y sentirme feliz y sentirme lleno (y tu luz que me calienta).

Qué días son estos que hace tanto que no tengo.
No hablo de veranos de estación y no hablo de otoños de hojas secas y árboles amarillos. No hablo -tampoco hablo de esto- de nieve.

Un acantilado con sus rocas, con su espuma embravecida, con su viento silbeante, con sus nubes a punto de llorar.

Una lluvia que me empape, que no me deje quedarme seco de nada, siempre mojado, siempre empapado recogiéndolo todo. Todo. Nada.
Mójame tú, lluvia.


Ramón de Mielina

3 comentarios:

Anónimo dijo...

La lluvia limpia, borra - el pasado o lo que sea.
Las lagrimas.

El sol vendra luego - siempre viene el sol, pero despues de la lluvia.
El amor.

Miranda dijo...

muy bonito Ramon :)
Hoy es invierno por mi bonito lugar..xo mañana me voy a poner chancletas y pareo xa ver si sale el sol de una vez!!
la gata se ha metido en el lavabo

Ramón de Mielina dijo...

Buscaré yo también mi par de chancletas; las gafas de sol ya me las estoy poniendo, parece mentira cómo cambian las cosas de un día para otro... hoy hace sol... qué razón tienen los que dicen que después de la tormenta siempre llega la calma... :-)