jueves, 27 de marzo de 2008

Ese otro mundo

Es complicada la empresa. Quizá la complicamos nosotros mismos y nos amargamos la vida. Las relaciones personales ya son difíciles pero el mundo de la empresa me está pareciendo incomprensible. Bueno, no incomprensible; no es cierto que no sepa cómo funciona.

Me está pareciendo inaceptable.

Es un entorno lleno de mentiras, dobles filos y conversaciones por la espalda en el que quien llega al primer puesto no es siempre el mejor; es el que más zancadillas pone.

Por si fuera poco, te confunden y te hacen creer que son relaciones personales cuando en realidad no lo son.

¿Y qué son los equipos? Un equipo es un grupo de personas que trabajan juntas por un mismo fin, que se reparten tareas y se apoyan entre todas y que entienden que el éxito es el colectivo y no el personal. Creo que vi demasiadas películas Disney en mi infancia.

Sinceridad. Otra palabra que no existe.

Y así otras tantas; compañerismo, empatía, etc, etc, etc.

11 comentarios:

Ramón de Mielina dijo...

Habría sido más exacto decir que es un mundo lleno de hijos de puta que se dedican a joder al personal pero me ha parecido mal ponerlo tal cual y en portada.

Holly Golightly dijo...

En todas las empresas hay gente indeseable que te la va a jugar, y siempre habrá puestos que serán ocupados por personas que no son ni las más preparadas para ello, ni las que han llegado con una trayectoria más impecable.
El tema está en que el resto debemos neutralizar sus efectos dañinos, localizándolos y placándolos, además de hacer nuestro trabajo de forma efectiva. Y ahí está el quid.
Cumplir con nuestras obligaciones, aplacar el efecto colateral de los chupópteros y encima tragarnos la rabia de ver cómo con sus malas artes llegan a cotas insospechadas, para las que el resto estamos sembrando cual hormigas.
Mucho ánimo Ramón!!

el juglar dijo...

Apuesto un euro que la mayoria de la gente en tu departamento son mujeres.

Ramón de Mielina dijo...

¡Ahora mismo podrías ser millonario si hubieras apostado más fuerte! :-)

Rayo Verde dijo...

El mundo laboral es una jungla llena de serpientes. Yo desde hace tiempo decidí que en el trabajo no iba a encontrar amigos. Si llega alguno bienvenido, pero no es mi objetivo.
Hay que tener en cuenta que el entorno laboral no lo has elegido, como puede ser el personal.
Además hay que tener en cuenta las inestimables "virtudes" del hombre:
- envidia
- pereza
- etc..
que propician el juego sucio. En el trabajo hay que ser un observador, ya que llegado el momento hay que ser más listo que ellos. NO hay que saltar porque manifiestas tu debilidad ....es un mundo muy complejo.
Es mi conclusión después de varias malas experiencias.

Lorenzo de Medici dijo...

EL trabajo es el trabajo y hay que saber diferenciar, pero hemos de admitir que pasamos 8 horas al día (los hay con suerte) con los compañeros de labor, así que algo de afecto se les coge, si se dejan y quieren claro. Lo que pasa es que el trabajo dá de comer a las personas y a sus ambiciones y eso también dá pie al egoísmo y al "miro por mí".

Lo dice alguien que noooooo mezcla relación laboral-personal.... :P

Debster dijo...

Monchuuuuuuuuuuu (de Ramonchu) a ver cuando actualizamos eh!
Muaks!!

Debster dijo...

actualice Ramon que nos tiene abandonados!

Camiseta a rayas dijo...

Qué tiene que ver que sean hombres o mujeres, ya estamos con los sexismos.

El ambiente laboral suele ser tan hostil porque la gente lo que busca es medrar para conseguir puestos de más importancia y por ende, un sueldo más elevado. Yo no creo que sea un nido de serpientes, quiero pensar que hay de todo, y que por el camino puedes encontrarte a gente que merezca la pena y sean de verdad compañeros, pero también habrá gente que sólo busque pisar cabezas para ascender. Es como la vida misma, sólo que en el terreno laboral estas actuaciones se acusan más porque es caldo de cultivo para sacar lo peor de nuestra competencia.

Creo que conforme están las cosas se ha de tener muy claro dónde buscar amigos y dónde no.

Charlie dijo...

Al final el secreto es que las cosas del trabajo, en el trabajo se quedan. Como no son amigos, no te puede afectar una decepción demasiado.

Un toque de pasotismo viene de perlas de vez en cuando...

Saludos ramon. ;)

Anónimo dijo...

Tres intiresno, gracias